Transportista propone medidas para superar crisis tránsito
Transportista propone medidas para superar crisis tránsito
SANTIAGO.-Desde 1961 hasta de este año 2015 el Estado dominicano ha invertido 140 mil millones de pesos en políticas equivocadas en materia de transporte; durante ese período todos los proyectos del sistema de tránsito han colapsado.
Juan Marte, presidente de la Central Nacional de Trabadores del Transporte (CNTT), analiza la problemática durante una entrevista con periodistas de La Información e indica que los programas implementados desde el Estado son errados.
“Esos 140 mil millones de pesos se han destinado para favorecer a políticos, empresarios y sindicalistas, porque no se han encarado con responsabilidad y seriedad los problemas de la locomoción en nuestro país”, expone Marte.
Además, conforme a los datos, se han otorgado 100 millones de pesos de subsidios al año a empresarios del transporte y 143 millones de dólares de exoneraciones y otros beneficios que favorecieron a dos o tres políticos y sindicalistas.
“uno de los graves males que afectan a los ciudadanos, es el pésimo transporte de pasajeros, pues sufren los efectos de accidentes que dejan muerte, lesiones, dolor y luto en el seno de muchas familias dominicanas”, asegura el transportista.
Y adiciona “todo esto se debe a la falta de control y tolerancia de las autoridades hacia los choferes y concesionarios del transporte público”.
A su juicio, la deficiencia del transporte en República Dominicana ocurre desde l961, para situarse en luego de la desaparición de la Tiranía de Rafael Leónidas Trujillo, porque a pesar de la cuantiosa inversión la crisis no se solucionado.
“Este caos ha sido aprovechado por dirigentes políticos, empresarios del transporte, seudos sindicalistas y grupos de poder para obtener pingües beneficios económicos”, argumentó.
“En realidad, -establece Marte-funcionarios y sindicalista, es decir, mercaderes del transporte público, se han enriquecido con el erario, pues solo han acumulado riquezas sin superar los problemas del transporte en República Dominicana”.
“De este rompecabezas se han beneficiados dirigentes y funcionarios de los partidos Revolucionario Dominicano, Reformista Social Cristiano y de la Liberación Dominicana, principales fuerzas políticas que han dirigido al Estado sin planificación y que lo único que han auspiciado es el reparto millares de de vehículos entre dirigentes y funcionarios de esas entidades y de las instituciones públicas”, proclamó.
“Se trata de un problema sistémico, por tanto, solo la transformación del sistema estructural obsoleto que predomina en el transporte puede arrojar luz en busca de soluciones reales y efectivas”, juzgó el presidente de la CNTT.
*Proyectos "fallecidos"
Al pasar revista a los proyectos implementados desde el Estado, colige que todos colapsaron porque se basaron en la improvisación, el interés particular y el afán de lucro.
“No ha habido planificación ni voluntad política para dotar al país de un sistema de transporte moderno, cómodo, económico y seguro, pues desde las esferas oficiales no se ha pensado en los dominicanos y dominicanas”, razonó Marte.
Y añadió “es por eso que los programas de ONATRATE, Las Banderitas, Las Garzas, Los Pollitos, Renove y la OMSA han fracasado”.
“En el caso de Renove, -explicó- la situación fue tan grave que varios funcionarios y sindicalistas fueron condenados a varios años de Cárcel. También en los otros casos debió aplicarse justicia, pero los padrinos políticos le salvaron el pellejo a los corruptos”
De acuerdo a Juan Marte, esos proyectos han sido aprovechado por dirigentes políticos y transportistas para obtener exenciones de impuestos para importar vehículos de lujo y amasar fortunas, mientras los usuarios del transporte público, tanto urbano como interurbano padecen penurias en calles, avenidas, carreteras y autopistas.
“Tenemos que hablar de los 22 años de los gobiernos del doctor Joaquín Balaguer, los 12 años del PRD con los presidentes Antonio Guzmán Fernández, Salvador Jorge Blanco e Hipólito Mejía, así como los 16 del PLD repartido entre Leonel Fernández y Danilo Medina, porque los tres partidos son culpable de la agudización de los problemas del tránsito”, enfatizó.
*¿Qué hacer?
Son múltiples las sugerencias para que se garantice un transporte eficiente y moderno, entre las cuales se citan:
-Planificación: en este renglón es clave la elaboración de políticas en base a estudios de factibilidad que permitan superar los conflictos existentes.
-Especializar los recursos necesarios para realizar los planes indispensables, pero asegurar el manejo transparente de los fondos en aras de neutralizar a las mafias corruptas.
-Colectivizar el transporte urbano (concho).
-Eliminar los subsidios.
-Desmantelar las mafias que controlan el negocio de las exoneraciones y las franjas.
-Designar a funcionarios expertos en la materia.
-Unificar a todas las instituciones del transporte en un ministerio.
-Orientar y educar a los choferes para que tome consciencia de la necesidad de respetar las leyes, manejar con prudencia y respetar a los pasajeros.
-Modernizar todas las calles, avenidas, carreteras y autopistas en busca de lograr una disminución de los trágicos accidentes de tráfico.
-Involucrar a transportistas, Gobierno y sector privado, porque la solución debe ser en función de un pacto tripartita.
-En fin, asumir con responsabilidad y voluntad política los retos para ejecutar programas que garanticen un transporte eficiente, seguro, económico y moderno.
*Caso de Santiago
Con relación al transporte urbano de Santiago (concho), en atención al razonamiento de Juan Marte, el problema se puede resolver con facilidad, siempre y cuando exista voluntad política.
“En el concho de esta ciudad hay acreditadas franjas para seis mil 400 carros y como la circulación es interdiaria por el color del ribete se deduce que solo transitan tres mil 200 unidades por día y esto es viable para colectivizar el transporte sin dificultades”, expone Marte.
Y adiciona “con 900 guaguas con capacidad para 30 pasajeros cada una y con tres turnos de trabajo de ocho horas se superar la crisis del tránsito en la Ciudad Corazón”.
Con un plan en ese sentido se eliminarían el caos, los taponamientos en las vías terrestres y el desastre en las llamadas “horas picos”, situación que favorecerá a choferes, usuarios y al sociedad en todos los ámbitos.
“Nuestra Central Nacional de Trabajadores del Transporte está en disposición de cooperar con un plan en esa dirección, así como los choferes, porque estamos conscientes de que se contará con un servicio económico, confortable, adecuado, con seguridad contra la delincuencia y que elevará la calidad de vida de los conductores”, puntualizó.
“Esto conllevaría una inversión mínima, porque rondará entre tres y cuatro millones de dólares, lo que implica que solo hace falta la voluntad política de las autoridades”, exclamó Juan Marte.
“Claro, -afirmó- es determinante que se frene ya la emisión de franjas y la creación de rutas de concho para favorecer a políticos, funcionarios y sindicalistas, pues solo de ese modo será posible ordenar el transporte en el Primer Santiago de América”.
De igual manera entiende que el Gobierno Central debe autorizar la reconstrucción de las calles y avenidas de Santiago, las cuales están intransitables.
En suma: en Santiago hay que invertir en atención a sus necesidades y de los aportes que formulan los sectores productivos al Producto Interno Bruto (PIB),l o sea, que urge que se descentralice el Presupuesto Nacional para transformar a Santiago en una gran urbe y hacerla vivible, habitable y saludable.
Juan Marte, presidente de la Central Nacional de Trabadores del Transporte (CNTT), analiza la problemática durante una entrevista con periodistas de La Información e indica que los programas implementados desde el Estado son errados.
“Esos 140 mil millones de pesos se han destinado para favorecer a políticos, empresarios y sindicalistas, porque no se han encarado con responsabilidad y seriedad los problemas de la locomoción en nuestro país”, expone Marte.
Además, conforme a los datos, se han otorgado 100 millones de pesos de subsidios al año a empresarios del transporte y 143 millones de dólares de exoneraciones y otros beneficios que favorecieron a dos o tres políticos y sindicalistas.
“uno de los graves males que afectan a los ciudadanos, es el pésimo transporte de pasajeros, pues sufren los efectos de accidentes que dejan muerte, lesiones, dolor y luto en el seno de muchas familias dominicanas”, asegura el transportista.
Y adiciona “todo esto se debe a la falta de control y tolerancia de las autoridades hacia los choferes y concesionarios del transporte público”.
A su juicio, la deficiencia del transporte en República Dominicana ocurre desde l961, para situarse en luego de la desaparición de la Tiranía de Rafael Leónidas Trujillo, porque a pesar de la cuantiosa inversión la crisis no se solucionado.
“Este caos ha sido aprovechado por dirigentes políticos, empresarios del transporte, seudos sindicalistas y grupos de poder para obtener pingües beneficios económicos”, argumentó.
“En realidad, -establece Marte-funcionarios y sindicalista, es decir, mercaderes del transporte público, se han enriquecido con el erario, pues solo han acumulado riquezas sin superar los problemas del transporte en República Dominicana”.
“De este rompecabezas se han beneficiados dirigentes y funcionarios de los partidos Revolucionario Dominicano, Reformista Social Cristiano y de la Liberación Dominicana, principales fuerzas políticas que han dirigido al Estado sin planificación y que lo único que han auspiciado es el reparto millares de de vehículos entre dirigentes y funcionarios de esas entidades y de las instituciones públicas”, proclamó.
“Se trata de un problema sistémico, por tanto, solo la transformación del sistema estructural obsoleto que predomina en el transporte puede arrojar luz en busca de soluciones reales y efectivas”, juzgó el presidente de la CNTT.
*Proyectos "fallecidos"
Al pasar revista a los proyectos implementados desde el Estado, colige que todos colapsaron porque se basaron en la improvisación, el interés particular y el afán de lucro.
“No ha habido planificación ni voluntad política para dotar al país de un sistema de transporte moderno, cómodo, económico y seguro, pues desde las esferas oficiales no se ha pensado en los dominicanos y dominicanas”, razonó Marte.
Y añadió “es por eso que los programas de ONATRATE, Las Banderitas, Las Garzas, Los Pollitos, Renove y la OMSA han fracasado”.
“En el caso de Renove, -explicó- la situación fue tan grave que varios funcionarios y sindicalistas fueron condenados a varios años de Cárcel. También en los otros casos debió aplicarse justicia, pero los padrinos políticos le salvaron el pellejo a los corruptos”
De acuerdo a Juan Marte, esos proyectos han sido aprovechado por dirigentes políticos y transportistas para obtener exenciones de impuestos para importar vehículos de lujo y amasar fortunas, mientras los usuarios del transporte público, tanto urbano como interurbano padecen penurias en calles, avenidas, carreteras y autopistas.
“Tenemos que hablar de los 22 años de los gobiernos del doctor Joaquín Balaguer, los 12 años del PRD con los presidentes Antonio Guzmán Fernández, Salvador Jorge Blanco e Hipólito Mejía, así como los 16 del PLD repartido entre Leonel Fernández y Danilo Medina, porque los tres partidos son culpable de la agudización de los problemas del tránsito”, enfatizó.
*¿Qué hacer?
Son múltiples las sugerencias para que se garantice un transporte eficiente y moderno, entre las cuales se citan:
-Planificación: en este renglón es clave la elaboración de políticas en base a estudios de factibilidad que permitan superar los conflictos existentes.
-Especializar los recursos necesarios para realizar los planes indispensables, pero asegurar el manejo transparente de los fondos en aras de neutralizar a las mafias corruptas.
-Colectivizar el transporte urbano (concho).
-Eliminar los subsidios.
-Desmantelar las mafias que controlan el negocio de las exoneraciones y las franjas.
-Designar a funcionarios expertos en la materia.
-Unificar a todas las instituciones del transporte en un ministerio.
-Orientar y educar a los choferes para que tome consciencia de la necesidad de respetar las leyes, manejar con prudencia y respetar a los pasajeros.
-Modernizar todas las calles, avenidas, carreteras y autopistas en busca de lograr una disminución de los trágicos accidentes de tráfico.
-Involucrar a transportistas, Gobierno y sector privado, porque la solución debe ser en función de un pacto tripartita.
-En fin, asumir con responsabilidad y voluntad política los retos para ejecutar programas que garanticen un transporte eficiente, seguro, económico y moderno.
*Caso de Santiago
Con relación al transporte urbano de Santiago (concho), en atención al razonamiento de Juan Marte, el problema se puede resolver con facilidad, siempre y cuando exista voluntad política.
“En el concho de esta ciudad hay acreditadas franjas para seis mil 400 carros y como la circulación es interdiaria por el color del ribete se deduce que solo transitan tres mil 200 unidades por día y esto es viable para colectivizar el transporte sin dificultades”, expone Marte.
Y adiciona “con 900 guaguas con capacidad para 30 pasajeros cada una y con tres turnos de trabajo de ocho horas se superar la crisis del tránsito en la Ciudad Corazón”.
Con un plan en ese sentido se eliminarían el caos, los taponamientos en las vías terrestres y el desastre en las llamadas “horas picos”, situación que favorecerá a choferes, usuarios y al sociedad en todos los ámbitos.
“Nuestra Central Nacional de Trabajadores del Transporte está en disposición de cooperar con un plan en esa dirección, así como los choferes, porque estamos conscientes de que se contará con un servicio económico, confortable, adecuado, con seguridad contra la delincuencia y que elevará la calidad de vida de los conductores”, puntualizó.
“Esto conllevaría una inversión mínima, porque rondará entre tres y cuatro millones de dólares, lo que implica que solo hace falta la voluntad política de las autoridades”, exclamó Juan Marte.
“Claro, -afirmó- es determinante que se frene ya la emisión de franjas y la creación de rutas de concho para favorecer a políticos, funcionarios y sindicalistas, pues solo de ese modo será posible ordenar el transporte en el Primer Santiago de América”.
De igual manera entiende que el Gobierno Central debe autorizar la reconstrucción de las calles y avenidas de Santiago, las cuales están intransitables.
En suma: en Santiago hay que invertir en atención a sus necesidades y de los aportes que formulan los sectores productivos al Producto Interno Bruto (PIB),l o sea, que urge que se descentralice el Presupuesto Nacional para transformar a Santiago en una gran urbe y hacerla vivible, habitable y saludable.
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